sábado, 14 de diciembre de 2013

Pastel del cuento de los tres cerditos y el lobo


Cristina contactó conmigo para el cumpleaños de su hijo Alejandro. El año pasado hice para él un pastel de Pocoyó. Este año me dijo que le gustaba mucho el cuento de Los tres cerditos y el lobo, y eso hicimos para celebrar sus tres añitos. 

Tenía muy pocos días para preparar los modelados, había pensado hacer algo 2D, pero buscando por Internet encontré un pastel con esta idea de la casita y los tres cerditos asomando. Me pareció muy gracioso, además solucionaba un poco mi problema de tiempo. La casita es de porexpan forrada, y utilicé un cortador pequeño de pétalo de rosa para hacer las tejas. El efecto "ladrillo" está hecho con un texturizador.

Además, estos cerditos son exactamente los que yo tenía en un cuento de pequeña, con sus gorritos. El lobo ha quedado con aspecto algo cansado, ja ja ja, mirando desde abajo como pensando: "yo ahí arriba paso de subir a soplar después de haber derribado la casa de paja y la de madera".


Por fin estrené el cortador/texturizador que compre a Cupcakesadiario de la flor del cerezo. Aunque la hice más bien a la inversa, ya que quería hacer todas las flores rojas (qué bonito este rojo), y le apliqué sombra blanca en el centro. Una flor preciosa, me encanta, además de por los ramilletes blancos que forma tan bonitos, porque siempre anuncia la llegada de la primavera. Tengo algún otro aún por estrenar, y es que lo de las flores es por impulso, no por necesidad, a ver cuando busco algo de tiempo.

En esta foto de detalle de la flor se aprecia algo el sombreado verde que apliqué por la base y el pastel, en la foto completa no se vé demasiado. Son varios tonos de verde y marrón, y algo de blanco para difuminar. Me gustan estos efectos aplicados sobre fondant blanco, cambia mucho el aspecto.


Pude ver la carita del peque cuando vió el pastel (por cierto, un niño guapísimo), estaba encantado. Eso es lo que más me gusta de hacer estos pasteles, esas caritas de alegría y sorpresa.


Ya estamos a las puertas de Navidad, como vuela el tiempo, así que aprovecho para felicitaros a todos las fiestas, y recordad lo que dijo Charles Chaplin, "Un día sin reir es un día perdido". Así que ya sabéis, buscad cada día un motivo para reir, ya sea con la familia, los amigos o simplemente recordando ese momento del pasado que siempre os hace sonreir.

Yo para variar aún no tengo nada preparado para Navidad, uf, no hay manera, cada año me acaban volando los días.


Nada más, espero que os haya gustado y ¡hasta la próxima!

domingo, 10 de noviembre de 2013

Pastel "CD turntable" Technics


En agosto hice un pastel de un plato giratorio para el cumpleaños de un DJ (podéis verlo aquí). Hace poco Raquel volvió a contactar conmigo para otro cumpleaños, donde celebraban el cumpleaños de Javi y también el aniversario de una pareja artística (Al Fredo & Tracker).
 
Esta vez era la versión digital, también de Technics, tomando como modelo el SL- DZ1200.
 
También apliqué polvo plateado, pero esta vez en la foto no se aprecia demasiado, quizás porque es una foto de exterior y había mucha luz (sí, tengo pendiente practicar con la cámara y sus opciones, pero no encuentro el momento).
 
Espero que os haya gustado, y ¡hasta pronto!


lunes, 4 de noviembre de 2013

Pastel chistera de mago


A finales de octubre llega el cumpleaños de Pablo, el hijo de mi gran amiga Mónica (desde parvulitos, han pasado unos taitantos años, jajaja), y de su sobrino Oscar.
 
Este año les regalaba a los dos un curso de iniciación de magia, así que el pastel debía ir sobre esta temática. ¿Y qué más característico que una chistera? Pensé en hacerlo de un color algo más infantil, pero una chistera es una chistera, y tenía que ser negra. Negro, rojo y blanco forman una combinación de colores estupenda, me encanta, este rojo es estupendo. Aunque se quedan las manos que ni os cuento del colorante.
 
La idea inicial era hacer la chistera boca arriba, con el conejo saliendo media cabeza, pero me pareció gracioso hacerlo así y que asomaran sólo las orejillas. También le añadí el toque entre mágico e infantil de las estrellitas.
 
Gracias Mónica y familia, las celebraciones en familia o con amigos siempre son especiales, y tú siempre confías en mí y me dices "lo que tú veas, me gusta todo lo que haces". Ay, eso es lo mejor del mundo mundial. ¡Un besazo amiga!
 
El pastel era un bizcocho de vainilla bañado en almíbar de fresa y relleno de ganache de chocolate con leche con un toque de caramelo. Buf, que semanita de romper la dieta, pero a veces hay que abandonarse al placer de ese ganache que sobra (que yo creo que calculo mal a posta, je je).
 
En estos encargos que se hacen verdaderamente con el corazón no importa la cantidad de horas que dedicas, dedicarías todas las horas, incluso las que no tienes.
 
Espero que os haya gustado y ¡hasta la próxima!